El Racing prevé elevar sus ingresos a 65,6 millones en Primera, con la televisión como principal sostén
La televisión aportará más de 44 millones en la vuelta a Primera; los accionistas examinarán las cuentas en noviembre, después de cerrar la temporada anterior con un beneficio de 728.877 euros
El Racing someterá a sus accionistas un presupuesto de 65,572 millones de euros para la temporada 2026-2027. La cifra concreta la dimensión económica del regreso a Primera División: el club prevé manejar unos ingresos que prácticamente triplican los 22,2 millones obtenidos durante la campaña del ascenso.
El presupuesto se presentará en la Junta General Ordinaria de Accionistas, convocada para el sábado 21 de noviembre, a las 10.00 horas, en el salón de actos de la Universidad Europea del Atlántico. La segunda convocatoria está fijada para el domingo 22, a la misma hora y en el mismo lugar, si no se alcanza el quórum necesario en la primera.
La principal fuente de financiación será la televisión. El Racing contempla recibir 44,069 millones de euros por derechos audiovisuales, aproximadamente dos tercios de sus ingresos previstos. El salto respecto a la temporada anterior es considerable: durante el ejercicio del ascenso, esa partida aportó 7,95 millones.
La diferencia supera los 36 millones de euros y explica buena parte del crecimiento presupuestario. Ninguna otra fuente de ingresos tiene un peso comparable en las previsiones del club para su regreso a la máxima categoría. Esa aportación amplía la capacidad económica de la entidad, aunque también hace que su estructura dependa en gran medida de la continuidad en Primera.
Las cuentas del ascenso, también a examen Además del presupuesto de la temporada en curso, los accionistas deberán pronunciarse sobre las cuentas del ejercicio cerrado el 30 de junio de 2026, la aplicación del resultado y la gestión del Consejo de Administración. El orden del día incluye igualmente el nombramiento o la renovación del auditor de cuentas.
El Racing cerró la campaña 2025-2026 con un beneficio de 728.877 euros, por debajo de los 1,92 millones previstos inicialmente. Así lo recoge el análisis de Cristian Bringas Puente, profesor de Economía de la Universidad de Cantabria.
Los ingresos alcanzaron los 22,2 millones, impulsados por los abonados, las ventas comerciales y las operaciones de mercado. Sin embargo, el estudio subraya que el resultado positivo estuvo condicionado por los 7,4 millones procedentes de traspasos y otro millón por indemnizaciones. Según Bringas, sin esas aportaciones la actividad ordinaria habría arrojado unas pérdidas próximas a seis millones.
También hubo una desviación importante en el gasto deportivo. El coste real de la primera plantilla se situó en 14,63 millones de euros, un 62% por encima de la previsión inicial, principalmente por las primas y los incentivos asociados al ascenso.
Más recursos y una estructura de gasto mayor Para el presente ejercicio, el presupuesto contempla que el coste de la plantilla deportiva supere los 30 millones de euros, prácticamente el doble que en la temporada anterior. El incremento de los recursos irá acompañado, por tanto, de un aumento significativo del desembolso destinado al equipo.
El análisis difundido por la Bringas, mediante la SER, y que ha circulado por Whatsapp señala asimismo un crecimiento de los gastos de personal no deportivo y de explotación. El regreso a Primera no supone únicamente recibir más dinero, sino también sostener una estructura de mayor dimensión.
Bringas sitúa el beneficio previsto para esta temporada en 10,4 millones de euros. Se trata de una proyección, no de un resultado cerrado, y su cumplimiento dependerá de la evolución de las distintas partidas durante el ejercicio.
En ese escenario se incluyen 9,8 millones de euros por traspasos. Las operaciones de mercado mantienen así una presencia relevante en las cuentas, incluso con el fuerte incremento de los derechos audiovisuales. El resultado previsto no puede desligarse de esa aportación.
La permanencia como garantía de estabilidad El principal riesgo señalado en el estudio está en la posibilidad de que los ingresos disminuyan antes de que el club pueda adaptar sus gastos. Un eventual descenso reduciría la aportación televisiva, mientras que determinados compromisos económicos continuarían vigentes.
Entre ellos figuran los contratos plurianuales y los fichajes pagados a plazos. Son obligaciones que pueden prolongarse más allá de una temporada y que dificultan ajustar de inmediato el gasto a un cambio de categoría.
La junta de noviembre permitirá a los accionistas examinar tanto el cierre económico del ascenso como las previsiones de esta nueva etapa. El Racing llega a esa cita con una capacidad de ingresos muy superior, pero también con la responsabilidad de administrar un crecimiento estrechamente vinculado a su rendimiento deportivo y a su continuidad en Primera División.