El Racing aprovecha el parón para ganar confianza ante el Logroñés
El conjunto verdiblanco disputará este miércoles un amistoso en las instalaciones Nando Yosu tras encadenar dos derrotas con 12 goles encajados
El Racing afrontará el parón internacional con el objetivo de recuperar sensaciones y mantener el ritmo de competición. El conjunto verdiblanco se medirá este miércoles, 23 de septiembre, a la Unión Deportiva Logroñés en las instalaciones Nando Yosu, en un encuentro que comenzará a las 11.30 horas.
La cita llega después de un tramo especialmente exigente para el equipo cántabro, que ha sufrido dos derrotas consecutivas en LaLiga. El Racing cayó por 7-2 frente al Barcelona y, posteriormente, volvió a perder con claridad ante el Celta de Vigo por 5-0 en Balaídos. En esos dos encuentros, los racinguistas han recibido doce goles.
El amistoso ante el conjunto riojano permitirá al cuerpo técnico aprovechar los días sin competición oficial para trabajar diferentes aspectos del juego y dar minutos a futbolistas que han tenido menos participación durante las primeras jornadas.
El encuentro también servirá para mantener la actividad competitiva de una plantilla condicionada por el parón de selecciones. Pablo García ha sido convocado por la selección española Sub-21, que afrontará durante este periodo varios compromisos de clasificación para el próximo Campeonato de Europa de la categoría.
Con parte de la plantilla pendiente de sus compromisos internacionales, el duelo frente al Logroñés ofrecerá al Racing la posibilidad de probar alternativas y repartir esfuerzos antes de regresar a la competición liguera.
El club cántabro, además, trabaja con la posibilidad de disputar otro encuentro amistoso durante este periodo sin Liga, aunque por el momento el compromiso frente al Logroñés es el que está confirmado.
El objetivo inmediato pasa por aprovechar estas semanas de trabajo para ajustar cuestiones tácticas, recuperar confianza y llegar en mejores condiciones al siguiente compromiso oficial. El Racing afronta así el parón después de un fin de semana complicado, pero con la oportunidad de utilizar la interrupción del calendario para corregir errores y preparar la siguiente etapa de la temporada.